LA VIDA PUBLICA DE JESUS, SEGUN SAN LUCAS

COMO PROTEGER TU CASA CON JESUCRISTO

Mostrando entradas con la etiqueta • Reflexiones Diarias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta • Reflexiones Diarias. Mostrar todas las entradas

sábado, 19 de mayo de 2007

CREERLE A DIOS

CREERLE A DIOS
Por: Gustavo Mata Flores
www.CristianosUnidos.com

La mayoría de las personas creen en Dios, es decir creen que Dios si existe, para algunos es un “Ser superior” o “una mente maestra” o alguien que está por encima de todo y de todos, etc.

Creer en Dios es relativamente sencillo, pero creerle a Dios no es fácil. ¿Pero que significa creerle a Dios?, es creer sinceramente que no solo existe y es el creador de todo lo que existe en el universo, sino que además cumplirá una a una sus promesas escritas en las Sagradas Escrituras, es creer que la Biblia expresa Su voluntad para los hombres y que es Su Palabra escrita. Es creer que es absolutamente poderoso y capaz de hacer verdaderos milagros haciendo posible lo que nos parece imposible.
Para creerle a Dios, es indispensable experimentar la fe verdadera que la Biblia describe como “la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve” (Hebreos 11.1).
Es muy sencillo creerle a Dios cuando en términos generales uno este bien, hay trabajo, salud, dinero y amor, pero que difícil es creerle a Dios cuando se carece de uno o más de estos elementos.
Un buen amigo ante una situación critica que atravieso en mi vida me decía, “tu por lo menos tienes fe, y eso te hace mas ligero tu problema de sobrellevar” él por supuesto no comparte mi fe, pues aunque cree en Dios, es perfectamente claro que no le cree a Dios.
Muchos cristianos en el mundo, quienes han hecho su profesión de fe aceptando a Jesucristo como Señor y Salvador en sus vidas y han sido bautizados, creen en Dios pero no le creen a Dios. Quizá tu eres uno de ellos, te encuentras en una situación difícil y estás luchando con todas tus fuerzas por salir adelante buscado la solución más viable a tu situación, pues te parece imposible que Dios actúe ahí y mucho mas imposible que Dios te haga un milagro.

PARA LA PERSONA QUE TIENE DEUDAS
Estas ahogado en deudas, tus ingresos son insuficientes para cubrir el adeudo, te equivocaste y ahora estas atrapado en las cuentas por pagar, te resulta imposible creerle a Dios, que Él pueda milagrosamente cumplir su promesa escrita en Proverbios 3:6. “Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas.”

PARA EL SOLITARIO O SOLITARIA
Hace años que estas solo(a), ya te cansaste de pedirle a Dios una pareja, no puedes hoy creer que “alguien se fije en ti” no le crees a Dios, ya perdiste toda esperanza. “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.” (Mateo 7:7-8).

PARA EL QUE ESTA ENFERMO
Estas muy enfermo, de muerte quizá, dices que Dios no te ha sanado, no te escucha, te resulta imposible ver a Dios en tu situación, no le creas a Dios que el pueda sanarte o darte la paz verdadera, no le crees a Dios que en voz de “Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.” (Marcos 9:23)

PARA EL QUE NO TIENE TRABAJO
No tienes trabajo, te despidieron injustamente, lo perdiste por tu culpa, o por cualquier otra causa estas sin trabajo, no puedes sostener a tu familia, careces de dinero, has tocado muchas puertas, has esperado mucho en Dios, no le crees a Dios que ÉL te puede sustentar y que tiene para ti lo mejor, no crees que Dios te esta dando enseñanza y preparación en este tiempo de espera, para algo mucho mejor para ti y los tuyos. No le crees a Dios que: “Conoce Jehová los días de los perfectos”. Y la heredad de ellos será para siempre. No serán avergonzados en el mal tiempo, Y en los días de hambre serán saciados.” (Salmo 37:18-19) los perfectos son sus hijos, quienes hemos creído.

PARA EL ESTUDIANTE
Tienes graves problemas en tus estudios, profesores en contra de ti, compañeros que te acusan injustamente, materias que te parecen imposibles de comprender, has perdido tu beca o estas a punto de perderla, no tienes apoyo económico por lo que has decidido no creerle a Dios quien te enseña “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13)

PARA LA PAREJA QUE NO LOGRA TENER HIJOS
No tienes hijos, eres estéril, has probado todo sin resultado, ya decidiste no creerle a Dios que puede hacerte el milagro de Ana “Y ella dijo: ¡Oh, señor mío! Vive tu alma, señor mío, yo soy aquella mujer que estuvo aquí junto a ti orando a Jehová. Por este niño oraba, y Jehová me dio lo que le pedí.” (1 Samuel 1:26-27, por favor lee todo el capítulo para que entiendas el poder de Dios para ti).

Y así muchos casos más, el tuyo es otro mas donde aunque eres cristiano, has decidido no creerle a Dios.
¿Por qué debo creer en Dios y creerle a Dios?
Porque la Biblia da evidencias de la existencia de Dios, es un conjunto de libros escritos en periodos de tiempo muy distantes unos de otros, algunos con cientos de años de diferencia en el que se predice la llegada de Cristo, su ministerio, su muerte y resurrección, que se cumplió cabalmente.
La Biblia y la historia confirman que las promesas de Dios se cumplen, una muy importante es la que hizo a Abraham “Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia. Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia.” (Génesis 15:5-6).
Y si esto fuera insuficiente para ti creerle a Dios, entonces recurre a tu propia experiencia de las veces que has sentido a Dios en tu corazón y has experimentado su presencia e intervención en tu vida.
Si solo crees en Dios, hoy te invito a CREERLE a Dios, de las maravillas que tiene para ti por ser su hijo(a) amado(a).

“…….. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará. Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido”. (Juan 16:23-24)

Dios te bendice
31/03/05

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Marcos 12:31)
Que Dios te bendiga.
Un abrazo
Tu Amigo: Carlos Félix.

ENTREVISTA EN EL CIELO I

ENTREVISTA EN EL CIELO I

Vamos a hacer una entrevista a aquel pescador de Galilea llamado Simón Pedro:

Pregunta: ¿ Qué sentiste al negar a Cristo?

Respuesta: Fue el día más triste de mi vida, no se lo deseo a nadie. Yo era muy duro para llorar, pero ese día lloré a mares, no lo suficiente, porque toda la vida lloré esa falta.
Sin embargo, por haber negado al Señor un día, lo amé muchísimo más que si nunca lo hubiera hecho. Esas negaciones fueron un hierro candente que me traspasó el corazón.

Pregunta: ¿Prefieres el nombre de Pedro al de Simón?

Respuesta: Sí, porque el nombre de Simón me lo pusieron mis padres, el de Pedro, Cristo. Además, es un nombre que encierra un gran significado, por un lado me hace feliz que Él me haya hecho piedra de su Iglesia.
Por otro lado, me produce gran confusión, porque yo no era roca sino polvo vil. Cristo ya no me llama Simón, Él prefiere llamarme roca y en el cielo todos me llaman Pedro.
Mi antiguo nombre ya se me olvidó. Cuando pienso en mi nuevo nombre, cuando me llaman Pedro, inmediatamente pienso en la Iglesia.
Me llaman así con un sentido muy particular los demás Vicarios de Cristo que me han seguido y yo siento ganas de llamarles con el mismo nombre, porque todos somos piedra de la misma cantera, todos sostenemos a la Iglesia.

Pregunta: ¿Por qué dijiste al Señor aquellas palabras: "Señor, a quién iremos si Tú tienes palabras de vida eterna"?

Respuesta: Me salieron del corazón.
La situación era apurada y había que hacer algo por el Maestro, veía a mis compañeros indecisos y sentí la obligación de salvar la situación y confiar, por eso dije en plural: "a quien iremos Señor. Tú tienes palabras de vida eterna".
Yo mismo no comprendía en ese tiempo muchas cosas del Maestro, ni pienses que entendía la Eucaristía, pero dejé hablar al corazón, y el corazón me habló con la verdad.
Yo amaba apasionadamente al Maestro y aproveché aquel momento supremo para decir bien claro y bien fuerte "yo me quedo contigo", y de lo que entonces dije nunca me arrepentí.

Pregunta: ¿Qué sentiste cuando Cristo Resucitado se te apareció?

Respuesta: Es difícil, muy difícil de expresar, pero lo intentaré.
Por un segundo creí ver un fantasma, luego sentí tal alegría que quise abrazarlo con todas mis fuerzas,. "¡Es Él!" pensé, pero luego sentí cómo se me helaba la sangre y quedé petrificado sin atreverme a mover.
Él fue quien me abrazó con tal ternura, con tal fuerza... Y oí muy claras sus palabras: "Para mí sigues siendo el mismo Pedro de siempre".

Pregunta: ¿Qué consejo nos das a los que seguimos en este mundo?

Respuesta: Puedo decirles que mi actual sucesor Juan Pablo ll es de los mejores, hasta aquí han llegado esos gritos: "¡Juan Pablo ll, te quiere todo el mundo!" Háganle caso y les irá mejor.

Pedro es el típico hombre, pequeño de nacimiento que se hizo grande al contacto con Cristo. El típico hombre, pecador como todos, pero que arrepentido de su pecado, logró una santidad excelsa.

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Marcos 12:31)
Que Dios te bendiga.
Un abrazo
Tu Amigo: Carlos Félix.

ENTREVISTA EN EL CIELO II

ENTREVISTA EN EL CIELO II

Quisiéramos hoy, hacerle algunas preguntas al fariseo Pablo de Tarso.

Pregunta: ¿Qué sentiste en el camino hacia Damasco, caído en el suelo, tirado en el polvo?

Respuesta: Yacía por tierra, convertido en polvo, todo mi pasado. Mis antiguas certezas, la intocable ley mosaica, mi alma de fariseo rabioso, toda mi vida anterior estaba enterrada en el polvo.
Fue cuestión de segundos. Del polvo emergía poco a poco un hombre nuevo. Los métodos fueron violentos, tajantes, "es duro dar coces contra el aguijón", pero sólo así podía aprender la dura lección.
En el camino hacia Damasco me encontré con el Maestro, un día que nunca olvidaré.
Aquella voz y aquel Cristo de Damasco se me clavaron como espada en el corazón. Cristo entró a saco en mi castillo rompiendo puertas, ventanas, -una experiencia terrible- pero considero aquel día como el más grande de mi vida.

Pregunta: ¿Sigues diciendo que todo lo que se sufre en este mundo es juego de niños comparado con el cielo?

Respuesta: Lo dije y lo digo. Durante mi vida terrena, contemplé el cielo por un rato, ahora estaré en él eternamente. El precio que pagué fue muy pequeño. El cielo no tiene precio. ¡Qué pena da ver a tantos hombres y mujeres aferrados a las cosas de la tierra, olvidándose de la eternidad!
Vale la pena sufrir sin fin y sin pausa para conquistar el cielo. El Cristo de Damasco será mío para siempre; llegando aquí lo primero que le he dicho al Señor: "Gracias Señor, por tirarme del caballo"; pues Él me pidió disculpas por la manera demasiado fuerte de hacerlo.

Pregunta: ¿Qué querías decir con aquellas palabras: ¿Quién me arrancará del amor a Cristo?

Respuesta: Lo que las palabras significan: que estaba seguro de que nada ni nadie jamás me separaría de Él, y así fue.
Y si en la tierra pude decir con certeza estas palabras, en el cielo las puedo decir con mayor certeza todavía.
El cielo consiste en: "Cristo es mío, yo soy de Cristo por toda la eternidad" ¿Sabes lo que se siente cuando Él me dice: "Pablo, amigo mío?".

Pregunta: Un día dijiste aquellas palabras: "Sé en quién he creído y estoy tranquilo". Explícanos el sentido.

Respuesta: Cuando llegué a conocerlo, no pude menos de seguirlo, de quererlo, de pasarme a sus filas, porque nadie como Él de justo, de santo, de verdadero.
Supe desde el principio que no encontraría otro como Él, que nadie me amaría tanto como aquel que se entregó a la muerte y a la cruz, por mi.

Pregunta: ¿Un consejo desde el cielo para los de la tierra?

Respuesta: Uno solo, y se los doy con toda la fuerza: "Déjense atrapar por el mismo Señor que a mi me derribó en Damasco".
Si todos los enemigos del cristianismo fueran sinceros como Pablo de Tarso, un día u otro, la caída de un caballo, una experiencia fuerte o una caricia de Dios, les haría exclamar como él: "Señor, ¿qué quieres que haga?".

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Marcos 12:31)
Que Dios te bendiga.
Un abrazo
Tu Amigo: Carlos Félix.

DIOS PERDONA SIEMPRE

DIOS PERDONA SIEMPRE

Todos recordamos aquella escena en la que una gran muchedumbre traía a una mujer sorprendida en adulterio. Venían con piedras en las manos, dispuestas a apedrearla. Jesús les dijo retándoles: "El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra". Y ese Jesús, al ver que nadie le tiraba piedras, le dice: "¿Nadie te ha condenado, mujer? Yo tampoco te condeno".
Agradecemos inmensamente a San Lucas que nos haya hecho este reportaje trágico y estupendo al mismo tiempo, que podría titularse: "Cómo condenan los Hombres. Cómo perdona Dios".
Por experiencia sabemos que los hombres no perdonan, ni olvidan. Pero es un alivio oír de labios de Jesús aquellas palabras: "Yo tampoco te condeno", porque todos sentimos en lo más hondo del alma la necesidad grande y dolorosa de que Dios nos perdone.
No es difícil aparentar ante los demás ser hombre de bien o mujer honesta, pero ante Dios, no queramos guardar las apariencias, porque no podemos.
En el fondo Dios nos asusta. Y algunas veces nos preguntamos seriamente: ¿Podrá Dios perdonarme a mí? Hay algunos que ya no se lo preguntan, sino que se dicen a sí mismos con una tremenda seriedad: "Yo no tengo perdón de Dios".
Es la misma frase que debió decir Judas cuando vio que su traición le costó la vida a Jesús; "He pecado entregando sangre inocente". ¡Muy bien dicho!.
Entró en el templo y arrojó 30 monedas en la cara de los sacerdotes y escribas, ¡muy bien hecho!.
Judas todavía conservaba algo bueno. Esa frase y esas monedas fueron dos hechos grandes dignos de un santo. Pero en ese momento en que pudo cambiar totalmente su vida, se atravesó en su mente una desesperada y terrible convicción: ¡No tengo perdón de Dios, no tengo perdón de Dios!. Y fué y se ahorcó
En vez de volver a ver a Cristo, a pedir perdón, nos vamos ahorcando poco a poco en la desesperación, seguimos los mismos pasos y los mismos pensamientos: "He pecado muchas veces, ya no me puede perdonar Dios".
Quizá también tiramos las monedas a la cara del demonio o de una persona, pero nos falta el paso más importante, el mismo que le faltó a Judas, el que salvó a Pedro: las lágrimas de arrepentimiento.
El error del traidor fue pensar que Cristo no lo quería perdonar, que era demasiado. Pero se equivocó. Aquella misma noche Cristo lo había invitado a su mesa, a cenar con Él. Le lavó los pies con delicadeza y lo llamó amigo en el mismo momento que lo vendía.
Pedro hizo algo más grave que Judas, renegó tres veces de Él, del mismo Dios, pero no desesperó; aquella mirada de Cristo se lo aseguró. Mientras Judas se suicidaba abriéndose las entrañas, así lo dice el Evangelio, el rudo pescador de Galilea, lloraba como un niño a las puertas de la casa de Caifás.
Han pasado 20 siglos de historia desde aquel día. Han existido muchos imitadores de Judas y Pedro. ¿A quién de los dos prefieres imitar?
Confía en Dios y acertarás. Hace mucho tiempo que Cristo te espera. Es una cita de perdón, para decirte con un amor tan inmerecido como cierto: "Yo tampoco te condeno, ve y no vuelvas a pecar..."
Pedro y Judas representan a dos clases de hombres: todos pecamos como ellos: Judas vendiéndolo, Pedro negándolo.
Pero Judas se ahorcó de un árbol y Pedro lloró confiadamente su pecado. Esa es la diferencia.

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Marcos 12:31)
Que Dios te bendiga.
Un abrazo
Tu Amigo: Carlos Félix.

DOS CAMINOS A ELEGIR UNO QUE CONDUCE A LA VIDA Y EL OTRO QUE LLEVA A LA MUERTE.

DOS CAMINOS A ELEGIR UNO QUE CONDUCE A LA VIDA
Y EL OTRO QUE LLEVA A LA MUERTE.

EL CAMINO QUE CONDUCE A LA VIDA

He aquí el camino de la vida:

En primer lugar, Amarás a Dios que te ha creado; y en segundo lugar, amarás a tu prójimo como a ti mismo; es decir, que no harás a otro, lo que no quisieras que se hiciera contigo.
He aquí la doctrina contenida en estas palabras:
Bendecid a los que os maldicen, rogad por vuestros enemigos, ayunad para los que os persiguen.
Si amáis a los que os aman, ¿qué gratitud mereceréis? Lo mismo hacen los paganos.
Al contrario, amad a los que os odian, y no tendréis ya enemigos.
Absteneos de los deseos carnales y mundanos.
Si alguien te abofeteare en la mejilla derecha, vuélvele también la otra, y entonces serás perfecto.
Si alguien te pidiere que le acompañes una milla, ve con él dos.
Si alguien quisiere tomar tu capa, déjale también la túnica.
Si alguno se apropia de algo que te pertenezca, no se lo vuelvas a pedir, porque no puedes hacerlo.
Debes dar a cualquiera que te pida, y no reclamar nada, puesto que el Padre quiere que los bienes recibidos de su propia gracia, sean distribuidos entre todos.
No matarás; no cometerás adulterio; no prostituiras a los niños, ni los inducirás al vicio; no robarás; no te entregarás a la magia, ni a la brujería; no harás abortar a la criatura engendrada en la orgía, y después de nacida no la harás morir.
No desearás los bienes de tu prójimo, ni perjurarás, ni dirás falso testimonio; no serás maldiciente, ni rencoroso; no usarás de doblez ni en tus palabras, ni en tus pensamientos, puesto que la falsía es un lazo de muerte.
Que tus palabras, no sean ni vanas, ni mentirosas.
No seas raptor, ni hipócrita, ni malicioso, ni dado al orgullo, ni a la concupiscencia.
No prestes atención a lo que se diga de tu prójimo.
No aborrezcas a nadie; reprende a unos, ora por los otros, y a los demás, guíales con más solicitud que a tu propia alma.
No te dejes arrastrar por la ira, porque la ira conduce al asesinato.
Ni tengas celos, ni seas pendenciero, ni irascible; porque todas estas pasiones engendran los homicidios.

Hijo mío, no te dejes inducir por la concupiscencia, porque lleva a la fornicación.
Evita las palabras deshonestas y las miradas provocativas, puesto que de ambos proceden los adulterios.
Hijo mío, no consultes a los agoreros, puesto que conducen a la idolatría.
Hijo mío, no seas mentiroso, porque la mentira lleva al robo; ni seas avaro, ni ames la vanagloria, porque todas estas pasiones incitan al robo.
Hijo mío, no murmures, porque la murmuración lleva a la blasfemia; ni seas altanero ni malévolo, porque de ambos pecados nacen las blasfemias.
Sé humilde, porque los humildes heredarán la tierra.
Sé magnánimo y misericordioso, sin malicia, pacífico y bueno, poniendo en práctica las enseñanzas que has recibido.
No te enorgullezcas, ni dejes que la presunción se apodere de tu alma.
No te acompañes con los orgullosos, sino con los justos y los humildes.
Acepta con gratitud las pruebas que sobrevinieren, recordando que nada nos sucede sin la voluntad de Dios.

Busca constantemente la compañía de los santos, para que seas reconfortado con sus consejos.
Evita fomentar las disensiones, y procura la paz entre los adversarios.
Juzga con justicia, y cuando reprendas a tus hermanos a causa de sus faltas, no hagas diferencias entre personas.
No tengas respecto de si Dios cumplirá o no sus promesas.
Ni tiendas la mano para recibir, ni la tengas cerrada cuando se trate de dar.
Si posees algunos bienes como fruto de tu trabajo, no pagarás el rescate de tus pecados.
No estés indeciso cuando se trate de dar, ni regañes al dar algo, porque conoces al dispensador de la recompensa.
No vuelvas la espalda al indigente; reparte lo que tienes con tu hermano, y no digas que lo tuyo te pertenece, porque si las cosas inmortales os son comunes, ¿con cuánta mayor razón deberá serlo lo perecedero?
No dejes de la mano la educación de tu hijo o de tu hija: desde su infancia enséñales el temor de Dios.
A tu esclavo, ni a tu criada mandes con aspereza, puesto que confían en el mismo Dios, para que no pierdan el temor del Señor, que está por encima del amo y del esclavo, porque en su llamamiento no hace diferencia en las personas, sino viene sobre aquellos que el Espíritu ha preparado.
En cuanto a vosotros, esclavos, someteos a vuestros amos con temor y humildad, como si fueran la imagen de Dios.
Aborrecerás toda clase de hipocresía y todo lo que desagrade al Señor. No descuides los preceptos del Señor, y guarda cuanto has recibido, sin añadir ni quitar.
Tal es el camino de la vida.

CAMINO QUE CONDUCE A LA MUERTE:

Ante todo has de saber que es un camino malo, que está lleno de maldiciones.
Su término es el asesinato, los adulterios, la codicia, la fornicación, el robo, la idolatría, la práctica de la magia y de la brujería.
El rapto, el falso testimonio, la hipocresía, la doblez, el fraude; la arrogancia, la maldad, la desvergüenza; la concupiscencia, el lenguaje obsceno, la envidia, la presunción, el orgullo, la fanfarronería.
Esta es la senda en la que andan los que persiguen a los buenos; los enemigos de la verdad, los amadores de la mentira, los que desconocen la recompensa de la justicia; los que no se apegan al bien, ni al justo juicio; los que se desvelan por hacer el mal y no el bien; los vanidosos, aquellos que están muy alejados de la suavidad y de la paciencia; que buscan retribución a sus actos, que no tienen piedad del pobre, ni compasión del que está trabajando y cargado, quien ni siquiera tienen conocimiento de su Creador.
Los asesinos de niños, los corruptores de la obra de Dios, que desvían al pobre, oprimen al afligido; que son los defensores del rico y los jueces inicuos del pobre; en una palabra, son hombres capaces de toda maldad.

Hijos míos, alejaos de los tales.

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Marcos 12:31)
Que Dios te bendiga.
Un abrazo
Tu Amigo: Carlos Félix.

LA CRÍTICA CONSTRUCTIVA

LA CRÍTICA CONSTRUCTIVA

Ayudar a los demás a mejorar su vida espiritual y personal, es una muestra del amor cristiano, de verdadera amistad y aprecio por quienes nos rodean. Por Pbro. Dr. Francisco Fernández Carvajal

Desde el Antiguo Testamento, nos muestra la Sagrada Escritura cómo Dios se vale frecuentemente de hombres llenos de fortaleza y de caridad para advertir a otros de su alejamiento del camino que conduce al Señor.
El Libro de Samuel nos presenta al profeta Natán, enviado por Dios al rey David, para que le hable de los pecados gravísimos que había cometido. A pesar de la evidencia de esos pecados tan graves (adulterio con la mujer de su fiel servidor y el procurar la muerte de éste) y de ser el rey un buen conocedor de la Ley, «el deseo se había apoderado de todos sus pensamientos y su alma estaba completamente aletargada, como por un sopor. Necesitó de la luz del profeta, que con sus palabras le hiciera caer en la cuenta de lo que había hecho». En aquellas semanas, David vivía con la conciencia adormecida por el pecado.

Natán, para hacerle caer en la cuenta de la gravedad de su delito, le expone una parábola: Había dos hombres en un pueblo: uno rico y pobre el otro. El rico tenía muchos rebaños de ovejas y de bueyes; el pobre sólo tenía una corderilla que había comprado; la iba criando, y ella crecía con él y sus hijos, comiendo de su pan, bebiendo de su vaso, durmiendo en su regazo: era como una hija. Llegó una visita a casa del rico; y, no queriendo perder una oveja o un buey para invitar a su huésped, cogió la cordera del pobre y convidó a su huésped.
David se puso furioso contra aquel hombre y dijo a Natán: ¡Vive Dios que el que ha hecho eso es reo de muerte!
Natán respondió entonces al rey: ese hombre eres tú. Y David recapacitó sobre sus pecados, se arrepintió y expresó su dolor en un Salmo que la Iglesia nos propone como modelo de contrición. Comienza así: Apiádate de mí, ¡oh Dios!, según tu piedad; según la muchedumbre de tu misericordia, borra mi iniquidad...
David hizo penitencia y fue grato a Dios. Todo, gracias a una corrección fraterna, a una advertencia, oportuna y llena de fortaleza, como fue la de Natán.

Uno de los mayores bienes que podemos prestar a quienes más queremos, y a todos, es la ayuda, en ocasiones heroica, de la corrección fraterna.
En la convivencia diaria podemos observar que nuestros parientes, amigos o conocidos -como nosotros mismos- pueden llegar a formar hábitos que desdicen de un buen cristiano y que les separan de Dios (faltas habituales de laboriosidad, chapuzas, impuntualidades, modos de hablar que rozan la murmuración o la difamación, brusquedades, impaciencias ... ).
Pueden ser también faltas contra la justicia en las relaciones laborales, faltas de ejemplaridad en el modo de vivir la sobriedad o la templanza (gastos ostentosos, faltas de gula o de ebriedad, dilapidación de dinero en el juego o loterías), relaciones que ponen en situación arriesgada la fidelidad conyugal o la castidad...

Es fácil comprender que una corrección fraterna a tiempo, oportuna, llena de caridad y de comprensión, a solas con el interesado, puede evitar muchos males: un escándalo, el daño a la familia difícilmente reparable ... ; o, sencillamente, puede ser un eficaz estímulo para que alguno corrija sus defectos o se acerque más a Dios.
Esta ayuda espiritual nace de la caridad, y es una de las principales manifestaciones de esta virtud. En ocasiones, es también una exigencia de la justicia, cuando existen especiales obligaciones de prestar ayuda a la persona que debe ser corregida.
Con frecuencia debemos pensar en cómo ayudamos a los que están más cerca. «¿Por qué no te decides a hacer una corrección fraterna? -Se sufre al recibirla, porque cuesta humillarse, por lo menos al principio. Pero, hacerla, cuesta siempre. Bien lo saben todos.
»El ejercicio de la corrección fraterna es la mejor manera de ayudar, después de la oración y del buen ejemplo». ¿La practicamos con frecuencia? ¿Es nuestro amor a los demás un amor con obras?

La corrección fraterna tiene entraña evangélica; los primeros cristianos la llevaban a cabo frecuentemente, tal como había establecido el Señor -Ve -y corrígele a solas, y ocupaba en sus vidas un lugar muy importante; sabían bien de su eficacia.
San Pablo escribe a los fieles de Tesalónica: si alguno no obedece a lo que decimos en esta carta... no le miréis como enemigo, sino corregidle como a hermano. En la Epístola a los Gálatas dice el Apóstol que está corrección ha de hacerse con espíritu de mansedumbre. Del mismo modo, el Apóstol Santiago alienta también a los primeros cristianos, recordándoles la recompensa que el Señor les dará: si alguno de vosotros se desvía de la verdad y otro hace que vuelva a ella, debe saber que quien hace que el pecador se convierta de su extravío, salvará su alma de la muerte y cubrirá la muchedumbre de sus propios pecados. No es pequeña recompensa. No podemos excusarnos y repetir otra vez aquellas palabras de Caín: ¿acaso soy yo el guardián de mi hermano?

Entre las excusas que pueden instalarse en nuestro ánimo para no hacer o para retrasar la corrección fraterna está el miedo a entristecer a quien hemos de hacer esa advertencia. Resulta paradójico que el médico no deje de decir al paciente que, si quiere curar, debe sufrir una dolorosa operación, y sin embargo los cristianos tengamos a veces reparos en decir a quienes nos rodean que está en juego la salud, ¡cuánto más valiosa!, de su alma. «Por desgracia, es grande el número de los que, por no desagradar o por no impresionar a alguien que está viviendo sus últimos días y los últimos momentos de su existencia terrena, le callan su estado real, haciéndole así un mal de incalculables dimensiones. Pero todavía es más elevado el número de los que ven a sus amigos en el error o en el pecado, o a punto de caer en uno o en otro, y permanecen mudos, y no mueven un dedo para evitarles estos males. ¿Concederíamos, a quienes de tal modo se portasen con nosotros, el título de amigos? Ciertamente, no. Y, sin embargo, suelen hacerlo para no desagradarnos».
Con la práctica de la corrección fraterna se cumple verdaderamente lo que nos dice la Sagrada Escritura: el hermano ayudado por su hermano, es como una ciudad amurallada.
Nada ni nadie puede vencer contra la caridad bien vivida. Con esta muestra de amor cristiano no sólo mejoran las personas, sino también la misma sociedad. A la vez, se evitan críticas y murmuraciones que quitan la paz del alma y enturbian las relaciones entre los hombres.
La amistad, si es verdadera, se hace más profunda y auténtica con la corrección sincera. La amistad con Cristo crece también cuando ayudamos a un amigo, a un familiar, a un colega, con ese remedio eficaz que es la corrección amable, pero clara y valiente.

Al hacer la corrección fraterna se han de vivir una serie de virtudes, sin las cuales no sería una verdadera manifestación de caridad. «Cuando hayas de corregir, hazlo con caridad, en el momento oportuno, sin humillar.... y con ánimo de aprender y de mejorar tú mismo en lo que corrijas». Como Cristo la practicaría si estuviera ocupando nuestro lugar, con la misma delicadeza, con la misma fortaleza.
A veces, una cierta animosidad y falta de paz interior nos puede llevar a ver, en otros, defectos que en realidad son nuestros. «Debemos corregir, pues, por amor; no con deseos de hacer daño, sino con la cariñosa intención de lograr su enmienda (...). ¿Por qué le corriges? ¿Porque te apenas haber sido ofendido por él? No lo quiera Dios. Si lo haces por amor propio, nada haces. Si es el amor lo que te mueve, obras bien».
La humildad nos enseña, quizá más que cualquier otra virtud, a encontrar las palabras justas y el modo que no ofende, al recordarnos que también nosotros necesitamos muchas ayudas parecidas. La prudencia nos lleva a hacer la advertencia con prontitud y en el momento más oportuno; nos es necesaria esta virtud para tener en cuenta el modo de ser de la persona y las circunstancias por las que pasa, «como los buenos médicos, que no curan de un solo modo», no dan la misma receta a todos los pacientes.
Después de avisar a alguien con la corrección, si parece que no reacciona, es preciso ayudarle todavía un poco más con el ejemplo, con la oración y mortificación por él, con una mayor comprensión.
Por nuestra parte, hemos de recibirla con humildad y silencio, sin excusarnos, conociendo la mano del Señor en ese buen amigo, que al menos lo es desde aquel momento; con un sentimiento de viva gratitud, porque alguien se interesa de verdad por nosotros; con la alegría de pensar que no estamos solos para enderezar nuestros caminos, que deben conducir siempre al Señor.
«Después que hayas recibido con muestras de alegría y de reconocimiento sus advertencias, imponte como un deber el seguirlas, no sólo por el beneficio que reporta el corregirse, sino también para hacerle ver que no han sido vanos sus desvelos y que tienes en mucho su benevolencia.
El soberbio, aunque se corrija, no quiere aparentar que ha seguido los consejos que le han dado, antes bien los desprecia; quien es verdaderamente humilde tiene a honra someterse a todos por amor a Dios, y observa los sabios consejos que recibe como venidos de Dios mismo, cualquiera que sea el instrumento de que Él se haya servido».
Acudamos, al terminar nuestra oración, a Jesús, para que nos ayude a vivir siempre que sea necesaria esta muestra de caridad fraterna, de amistad verdadera, de aprecio sincero por aquellos con quienes nos relacionamos más frecuentemente.

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Marcos 12:31)
Que Dios te bendiga.
Un abrazo
Tu Amigo: Carlos Félix.

LLÁMENOS O ESCRÍBENOS.
“Haciendo un mundo más habitable”

E - Mail: alimentoparalamente@hotmail.com
E - Mail: alimentemoslamente@yahoo.com.mx
Visite: www.llevamossalud.blogspot.com
Visite: www.herbalife.com

sábado, 12 de mayo de 2007

CONVERSACIÓN CON DIOS

CONVERSACIÓN CON DIOS

HOMBRE: Padre Nuestro que estas en los cielos..
DIOS: Si.. Aquí estoy..
HOMBRE: Por favor ... no me interrumpa. ¡Estoy rezando!
DIOS: ¡Pero tu me llamaste!..
HOMBRE: ¿Llamé? No llamé a nadie. Estoy rezando.... Padre Nuestro que estas en los cielos...
DIOS: ¡¡¡Ah!!! Eres tú nuevamente.
HOMBRE: ¿Cómo?
DIOS: ¡Me llamaste! Tú dijiste: Padre Nuestro que estás en los Cielos. Estoy aquí. ¿En que te puedo ayudar?
HOMBRE: Pero no quise decir eso. Estoy rezando. Rezo el Padrenuestro todos los días, me siento bien rezando así. Es como cumplir con un deber. Y no me siento bien hasta cumplirlo.
DIOS: Pero ¿cómo puedes decir Padre Nuestro sin pensar que todos son tus Hermanos, ¿Cómo puedes decir que estás en los cielos, si no sabes que el cielo es paz, que el cielo es amor a todos...
HOMBRE: Es que realmente no había pensado en eso.
DIOS: Pero... prosigue tu oración.
HOMBRE: Santificado sea tu nombre...
DIOS: ¡Espera ahí! ¿Qué quieres decir con eso?
HOMBRE: Quiero decir... quiero decir... lo que significa. ¿Cómo lo voy a saber? Es parte de la oración. ¡Solo eso!
DIOS: Santificado significa digno de respeto, santo, sagrado.
HOMBRE: Ahora entendí. Pero nunca había pensado en el sentido de la palabra SANTIFICADO. "Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo..."
DIOS: ¿Estás hablando en serio?
HOMBRE: Claro! ¿Por qué no?
DIOS: ¿Y que haces tú para que eso suceda?
HOMBRE: ¿Cómo qué hago? ¡Nada! Es que es parte de la oración, hablando de eso... sería bueno que el Señor tuviera un control de todo lo que acontece en el cielo y en la tierra también.
DIOS: ¿Tengo control sobre ti?
HOMBRE: Bueno... ¡Yo voy a la Iglesia!
DIOS: ¡No fue eso lo que te pregunté! ¿Qué tal el modo en que tratas a tus hermanos, la forma en que gastas tu dinero, el mucho tiempo que das a la televisión, las propagandas por las que corres detrás, y el poco tiempo que me dedicas a Mi?
HOMBRE: Por favor, ¡Para de criticar!
DIOS: Disculpa. Pensé que estabas pidiendo que se haga mi voluntad. Si eso fuera a acontecer.. ¿Qué hacer con aquellos que rezan y aceptan mi voluntad, el frío, el calor, la lluvia, la naturaleza, la comunidad....
HOMBRE: Es cierto, tienes razón. Nunca acepto tu voluntad, pues reclamo por todo. Si mandas lluvia, pido sol.. si mandas sol me quejo del calor, si mandas frío, continuo reclamando; pido salud, pero no cuido de ella, dejo de alimentarme o como mucho.
DIOS: Excelente que reconozcas todo eso. Vamos a trabajar juntos tú y yo. Vamos a tener victorias y derrotas. Me está gustando mucho tu nueva actitud.
HOMBRE: Oye Señor, preciso terminar ahora, esta oración está demorando mucho más de lo acostumbrado. Continúo..."el pan nuestro de cada día dánoslo hoy"...
DIOS: ¡Para ahí! ¿Me estas pidiendo pan material? No solo de pan vive el hombre sino también de Mi Palabra. Cuando Me pidas el pan, acuérdate de aquellos que no lo tienen. ¡Puedes pedirme lo que quieras, deja que me vea como un Padre amoroso! Estoy interesado en la última parte de tu oración, continúa...
HOMBRE: "Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden..."
DIOS: ¿Y tu hermano despreciado?
HOMBRE: ¿Ves? Oye Señor, él me criticó muchas veces y no era verdad lo que decía. Ahora no consigo perdonarlo. Necesito vengarme.
DIOS: Pero.. ¿Y tu oración? ¿qué quieres decir con tu oración? Tú me llamaste y estoy aquí, quiero que salgas de aquí transformado, me gusta que seas honesto. Pero no es bueno cargar con el peso de la ira dentro de tí! ¿Entiendes?
HOMBRE: Entiendo que me sentiría mejor si me vengara.
DIOS: ¡No! Te vas a sentir peor. La venganza no es buena como parece. Piensa en la tristeza que me causarías, piensa en tu tristeza ahora. Yo puedo cambiar todo para ti. Basta que tú lo quieras.
HOMBRE: ¿Puedes? ¿Pero cómo?
DIOS: Perdona a tu hermano, y Yo te perdonaré a ti y te aliviaré.
HOMBRE: Pero Señor.. no puedo perdonarlo.
DIOS: ¡Entonces no me pidas perdón tampoco!
HOMBRE: ¡Estás acertado! Pero solo quería vengarme, quiero la paz Señor. Está bien, está bien: perdono a todos, pero ayúdame Señor!. Muéstrame el camino a seguir.
DIOS: Esto que pides es maravilloso, estoy muy feliz contigo. Y tú... ¿Cómo te estas sintiendo?
HOMBRE: ¡Bien, muy bien! A decir verdad, nunca me había sentido así. Es muy bueno hablar con Dios.
DIOS: Ahora terminemos la oración.. prosigue...
HOMBRE: "No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal..."
DIOS: Excelente, voy a hacer justamente eso, pero no te pongas en situaciones donde puedas ser tentado.
HOMBRE: y ahora.. ¿Qué quieres decir con eso?
DIOS: Deja de andar en compañía de personas que te llevan a participar de cosas sucias, secretas. Abandona la maldad, el odio. Todo eso te lleva al camino errado. No uses todo eso como salida de emergencia.
HOMBRE: ¡No te entiendo!
DIOS: ¡Claro que entiendes! Has hecho conmigo eso varias veces. Vas por el camino equivocado y luego corres a pedirme socorro.
HOMBRE: Tengo mucha vergüenza, perdóname Señor.
DIOS: ¡Claro que te perdono! Siempre perdono a quien está dispuesto a perdonar también. Pero cuando me vuelvas a llamar acuérdate de nuestra conversación, medita cada palabra que dices. Termina tu oración.
HOMBRE: ¿Terminar? Ah, sí, "AMEN!"
DIOS: ¿Y qué quiere decir "Amén"?
HOMBRE: No lo sé. Es el final de la oración.
DIOS: Debes decir AMEN cuando aceptas todo lo que quiero, cuando concuerdas con mi voluntad, cuando sigues mis mandamientos, porque AMEN quiere decir ASÍ SEA , estoy de acuerdo con todo lo que oré.
HOMBRE: Señor, gracias por enseñarme esta oración, y ahora gracias también por hacérmela entender.
DIOS: Yo amo a todos mis hijos, pero amo más a aquellos que quieren salir del error, a aquellos que quieren ser libres del pecado. ¡Te bendigo, y permanece en mi paz!
HOMBRE: ¡Gracias Señor! ¡Estoy muy feliz de saber que eres mi amigo!

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Marcos 12:31)
Que Dios te bendiga.
Un abrazo
Tu Amigo: Carlos Félix.

LLÁMENOS O ESCRÍBENOS.
“Haciendo un mundo más habitable”
E - Mail: alimentoparalamente@hotmail.com
E - Mail: alimentemoslamente@yahoo.com.mx
Visite: www.llevamossalud.blogspot.com
Visite: www.herbalife.com

REQUERIMIENTOS PARA ORAR EFICAZMENTE

REQUERIMIENTOS PARA ORAR EFICAZMENTE

ORA EFICAZMENTE Y TUS ORACIONES TENDRAN FRUTO

MANTÉNGASE CERCA DE CRISTO.
"SI PERMANECÉIS EN MÍ, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho". San Juan 15:7.4.

Si quieres tener poder en la oración, esfuérzate por permanecer en Cristo.
Un hombre que permanece en Cristo y las palabras de Cristo permanecen en él, es eminentemente exitoso en la oración.

CONFÍE EN DIOS.
"Y todo lo que pidiereis en oración, CREYENDO, lo recibiréis". San Mateo 21:22.
El mayor honor posible que se le puede dar a Dios es creer y confiar en El.
La fe es la decisión y disposición de creerle a Dios por amor a Él.
La fe consiste en buscar al Padre celestial confiadamente, para que supla nuestras necesidades.
Concéntrate en ejercitar la fe que tienes, no te preocupes por la que te falta.
La fe es elemento necesario para la oración eficaz. San Mateo 21:22

CONOZCA LOS PENSAMIENTOS DE DIOS.
Esta es la clave para conocer su voluntad, "Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa CONFORME A SU VOLUNTAD, él nos oye". 1 San Juan 5:14. Deléitate en su Palabra, vivir con una Biblia cerrada, es vivir con un cielo cerrado.

ESPERE PACIENTEMENTE EN DIOS.
"PACIENTEMENTE ESPERE A JEHOVÁ, y se inclinó a mí y oyó mi clamor". Salmos 40:1. Practica esta disciplina.

MANTENGA UN CORAZÓN LIMPIO
"SI EN MI CORAZÓN HUBIESE YO MIRADO A LA INIQUIDAD, el Señor no me
habría escuchado". Salmos 66:18.
El pecado anula el poder de Dios en nuestras vidas: nos separa de él.
Recuerda que la Oración Eficaz del Justo puede lograr mucho. (Santiago 5:16).
Dios está atento a las oraciones de sus justos, la Palabra declara que los ojos y oídos del Señor están atentos sobre los justos. Claman los justos y El los oye (Sal. 34:15-22).
El justo sabe que su vida está en las manos de Dios.
La oración eficaz del justo puede más que un ejército armado.

PERSISTA EN LA ORACIÓN.
"¿Acaso no hará Dios justicias a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles?" (San Lucas 18:5-7).
La fiel y diaria oración libera el poder de Dios.
Por medio de la oración constante podemos acceder al victorioso poder de Dios.
La persistencia es la clave para la victoria en la oración.

Comparte: Roger Steven Perales Freyre
el_salmista1@hotmail.com

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Marcos 12:31)
Que Dios te bendiga.
Un abrazo
Tu Amigo: Carlos Félix.

LLÁMENOS O ESCRÍBENOS.
“Haciendo un mundo más habitable”
E - Mail: alimentoparalamente@hotmail.com
E - Mail: alimentemoslamente@yahoo.com.mx
Visite: www.llevamossalud.blogspot.com
Visite: www.herbalife.com

COMO NO SER PARTE DE LA COSECHA DIVINA

COMO NO SER PARTE DE LA COSECHA DIVINA

¿Qué Hacer Para Tener Una Vida Feliz?


Cuantas veces nos hemos preguntado: ¿Qué sucede con mi vida, las cosas que hago me salen torcidas si no mal, por qué mis relaciones personales están a punto de rompimiento, trato de hacer bien las cosas, pero todo se tuerce, quiero tener una vida mejor.¿Qué puedo hacer?

Este servidor, no siempre fue alegre de corazón, aunque parezca mentira en este momento, yo no podía hablar en público, me temblaban piernaban las tiemblas cuando estaba fuera del círculo íntimo de amigos. En un seminario que seguí, no gané ningún premio porque cuando tuve que dirigirme en una disertación en público, ante un tribunal, se me congeló la boca, las cuerdas vocales y el alma. Hoy, no puedo parar de hablar cuando menciono a Jehová Dios, a su hijo Jesucristo y al Espíritu Santo, si no me creen allí está mi esposa que me pide ahora que deje hablar a los demás. ¡El Señor desató mis labios! Para mi es un gozo y felicidad poder hablar de mi Dueño y Señor.

Tomemos el evangelio de Juan 15, versículos del 1 al 11. Donde se nos explica qué debemos hacer para tener una vida plena de satisfacciones y felicidad.

1.- Hay Que Acercarse al Señor.-
En los tiempos del Señor Jesús, los viñedos eran cultivos muy importantes porque los viticultores basaban sus economías domésticas en la cantidad de frutos obtenidos en la vendimia, ya que al ser vendidos, o utilizados domésticamente, representaban poder económico y gran status en la colectividad.
Los propietarios se encargaban de mantener sus viñedos en buen estado de salud, limpiándolos y cortando las ramas (pámpanos) no productivos, dejándolos secar para posteriormente echarlos al fuego que servía para calentarlos en las noches frías de vigilia en los campos sembrados, para alertar de heladas o de inescrupulosos que quisieren hurtar los frutos.
El éxito de los viñedos estaba en que cada rama (pámpano) produjese la mayor cantidad de racimos de uvas, esto significaba una buena vendimia; si esto no se producía, el vendimiador buscaba descartar las ramas (pámpanos) que producían poco o ningún fruto y dejarlas secar.
En sus palabras Jesucristo nos dice que, si estamos con Él, si seguimos sus enseñanzas y nos mantenemos firmes en la fe, daremos frutos en cantidad, seremos contados entre las vides de Dios como las de buena producción y podremos estar seguros de que cuando seamos llamados a juicio, tendremos la certeza que seremos contados entre los elegidos.

El Señor Jesús nos dice en Juan 15:1: “Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el labrador” Que significa esto? Nuestro Señor Jesucristo es nuestro sostén y nuestro alimento, así como la savia corre por los vasos en el tronco de un árbol y alimenta a todos sus pámpanos o las ramas, para que den bueno y abundante fruto, en los versos 2 y 3 nos dice que si un pámpano no lleva fruto será quitado; todo aquel pámpano que lleve fruto será limpiado por el Labrador para que lleve mas y mejor fruto. ¿No es eso una promesa grandiosa de nuestro Dios? Los que han escuchado la voz del Señor y han seguido su palabra, ya están limpios y listos para estar en presencia del Rey de Reyes. Es una promesa del Señor que dice que, mientras permanezcamos en Él, no nos dejará solos , Él permanecerá siempre con nosotros.

2.- ¿Qué pasaría si no estamos con Él?
Al igual que una rama no puede sobrevivir si es cortada, así nosotros no podemos vivir fuera de Jesucristo, según nos dice el versículo 4....... Habrán personas que dirán que han vivido sin Dios ni ley, que su vida ha sido llena de goces y maravillas,....... yo les digo ¿Llaman a eso vida, llenos de problemas, dolores y vicisitudes, no sabiendo qué les traerá el mañana, si habrá trabajo o no, si tendrán los medios para alimentar a sus familias o no?

Cuando nos separamos del tronco de la Vid Verdadera, ¿qué somos?............ Simplemente una rama seca, que no da fruto y que el Labrador desechará................... y a su tiempo la echará al fuego;......... para nosotros ese fuego es el fuego eterno del infierno desde donde no hay salida y el crujir de dientes y el lloro serán eternos,......... porque si la felicidad en el Paraíso que se nos ofrece, es eterna,............... así mismo la condenación en el infierno será eterna, sin otra oportunidad de arrepentirnos y buscar el perdón divino

En nuestros tiempos podemos entender que esto significa que, si decimos que somos de Jesucristo y no damos frutos con nuestro testimonio, con nuestras acciones, con nuestros deberes, seremos como las ramas de la vid que no producen fruto real y verdadero y estaremos expuestos a que Nuestro Señor nos descarte por no servir para sus propósitos.

La salvación que nos ofrece Jesucristo, está ya disponible a nuestras manos, si estamos dispuestos a recibirla, y de corazón, no solo de los dientes para afuera, pensando que podemos engañar a Nuestro Creador, Él ve en nosotros como libro abierto, no hay nada oculto para Dios, Jesucristo nos dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mi” Entonces qué esperamos para recibirla? Y RECIBIRLO A ÉL! La salvación es para hoy, quizás mañana será muy tarde. Posiblemente el segundo siguiente sea tarde Yo hago una pregunta general: ¿están seguros totalmente que si esta tarde o noche, son llamados ante el Señor, pueden decir con toda la seguridad de sus almas, SI PUEDO SER ACEPTADO EN EL PARAÍSO?

Solo en Jesucristo la Vid Verdadera tendremos esa seguridad, cuando seguimos Su Camino y sus enseñanzas de manera sincera y no solo para complacer a una persona que nos quiere bien y lo hacemos para callarla, o para tenerla contenta; las enseñanzas de Jesucristo no nos dicen que tengamos a una persona contenta,... nos dicen que sigamos SUS CAMINOS porque en eso está NUESTRA SALVACIÓN, Y EL CONTENTAMIENTO DE NUESTRO DIOS.

3.- ¿Qué nos promete el Señor?

En el verso 7 del evangelio de Juan 15, la promesa dada por Jesucristo es grandiosa:.......
“Si permanecen en mi, y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y se les concederá”......PIDAN LO QUE QUIERAN Y SE LES CONCEDERÁ, ¿no es esa una promesa prodigiosa? Al que cree en el Señor se le concede TODO lo que pide,...... siempre y cuando esté en la voluntad del Padre y al tiempo perfecto para nosotros.

Nuestro Padre Eterno es glorificado de esta manera, en que demos bastante fruto, y seamos así considerados sus discípulos,..... discípulos que siguen las enseñanzas de Jesucristo,...... no se apartan a un lado o a otro, y la gloria y alabanza para nuestro Señor estén de continuo en nuestra boca,...... esa es la manera de considerarse seguidores de Jesucristo,....... no solamente creyentes de Domingo.......... ¿Quienes son éstos?,.......... pues aquellos que vienen el Domingo a cantar, dar “seudo-diezmos”porque solamente entregan lo que les sobra, y de Lunes a Sábado son los tigres, lobos o tiburones con los negocios y para los que están alrededor de ellos.

El verso 10, nos da la pauta a seguir para que el amor de Dios esté siempre con nosotros: “Si obedecen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, así como yo he obedecido los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor” Que mayor alegría puede pedir un ser humano, que estar en el amor de Jesucristo por todo el tiempo necesario para alcanzar la gloria eterna ofrecida a nosotros a través de Sus evangelios y de Sus discípulos.

El verso 11 nos da la alegría mayor: “Les he dicho esto para que tengan mi alegría y así su alegría sea completa “........ Puedo preguntar una y mil veces ¿Habrá una alegría mayor? Hasta este momento no se de alguna que ni siquiera se le compare, no digamos de una mayor!

En nuestro Señor Jesucristo solo podemos encontrar alegría, felicidad, amor, consolación, derroche de bendiciones y cuantas cosas más, que sería muy largo de enumerar, pero eso si, tengo que decirles una verdad innegable......... ser cristianos es solamente para VALIENTES, porque salirse de los placeres del mundo y liberarse de todas las maquinaciones del enemigo, que nos hace creer en un camino fácil, lleno de una seudo felicidad y de cuantas otras mentiras mas, aparentemente simpáticas, bonitas y agradables,........y que cuando pasa la factura nos quedamos sin la gloria eterna..... y vemos que nuestro futuro por TODA LA ETERNIDAD es en picada como avión sin control hacia las mansiones lúgubres y obscuras de Satanás, ¡Dios lo reprenda!, estas acciones demandan decisión y valor, pero la recompensa por abandonar los placeres mundanos es, estar por.......¡ TODA LA ETERNIDAD! frente a la grandiosa Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Como dije al comienzo,......... en el evangelio de Juan 15:1-11, el Señor Jesús nos dice unas cuantas verdades que debemos seguir y no apartarnos de ellas, ya que ese es el camino a seguir para tener una vida llena de felicidad y con tranquilidad de espíritu........ Con esto no quiero decir que nunca tendremos dificultades,.....que la vida será de color de rosas,......que todo será bonito.....Pensemos un momento que hay un ser al cual no le gusta perder............ que frente a Jesucristo SIEMPRE PIERDE, .....se siente iracundo cuando pierde una víctima y tratará, usando todos los medios obscuros y engañosos de hacernos caer de la Gracia de Dios..........Este ser es Satanás,.....el amo de este mundo.

Todo esto fue hablado y dicho en el aposento alto donde se estaba llevando a cabo la última cena con el señor Jesucristo, antes de ser entregado a los soldados del Sanedrín, para ser juzgado y sentenciado. Con esto el Señor Jesús estaba diciéndoles a sus discípulos que se mantuvieran junto a Él,...... que guardaran Sus mandamientos,...... que no desmayaran en la fe para con Él y que,.... si acaso no lo hicieren serían descartados, como en su momento fue descartado Judas el Iscariote. Solo estando con Él, recibirían el Espíritu Consolador que Él mandaría a los que le acompañaban y a los que se mantenían en unidad de fe.

4.- Conclusión.-
Después de habernos hecho estas preguntas, durante todo este tiempo, después de haber comunicado la Palabra de Dios, ¿cuál es la respuesta que debemos o queremos escuchar?.......¡JESUCRISTO ES LA RESPUESTA PARA TODAS ESTAS BENDICIONES Y PARA CURAR TODOS LOS MALES!!!. Todos esos vacíos que no se podían llenar,....todas esas interrogantes que nunca tuvieron respuesta,........ esos huecos tan grandes en nuestras creencias,....todo esto se llena,.....se responde y desaparecen SOLAMENTE EN EL AMOR DE JESUCRISTO ¡AMÉN!!!
Quisiera preguntarle a aquellas personas que se sintieron impactadas por este mensaje de Dios, y que hicieron un compromiso espiritual con Dios de seguir sus pasos, por favor levanten la mano, levántenla con la firme convicción de que lo están haciendo para el Señor,..........no lo están haciendo para ser vistos por los hombres, no lo están haciendo para complacer a una persona, y no permitan que el enemigo les ponga una falsa timidez...... ya que como lo dije anteriormente, Dios ve en nosotros como en libro abierto, y para aquellos que no lo hicieren...... no vayan a decir después que nunca les fue comunicado el Evangelio de Jesucristo, o que nunca entendieron lo que se predicaba,......... repito, Dios ve en nosotros como libro abierto......... ¿QUIÉN ME SIGUE EN ESTE VIAJE AL PARAÍSO?

Voy a orar por aquellos que tomaron la decisión de seguir a Cristo.
José Caballero
caballer94@hotmail.com

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Marcos 12:31)
Que Dios te bendiga.
Un abrazo
Tu Amigo: Carlos Félix.

LLÁMENOS O ESCRÍBENOS.
“Haciendo un mundo más habitable”
E - Mail: alimentoparalamente@hotmail.com
E - Mail: alimentemoslamente@yahoo.com.mx
Visite: www.llevamossalud.blogspot.com
Visite: www.herbalife.com

EL SECRETO DE LA PROSPERIDAD

EL SECRETO DE LA PROSPERIDAD

Por: Gustavo Mata Flores
www.CristianosUnidos.com

He leído historias de personas que tuvieron propiedades valiosísimas y ellos nunca lo supieron, al grado que algunos murieron en la miseria pese que en sus terrenos había ricos yacimientos de petróleo, o tenían por ahí alguna pintura valiosa o dentro del baúl que nunca abrieron había varias monedas de oro, etc..

Y pienso, “¿cómo es posible que no hayan descubierto tan rico tesoro y resuelto su situación económica” e imagino “si yo tuviera un rico tesoro como ellos, no lo desaprovecharía”, y supongo que tu que lees, compartes este pensamiento conmigo.

¿Te sientes o te has sentido frustrado o fracasado en esta vida, o sientes que tus esfuerzos han sido vanos para triunfar en la vida?, ¿vives lleno de presiones y deudas que tu falta de “prosperidad” no te permite resolver?, ¿has sentido envidia de aquellos que a tu alrededor son “triunfadores”?. ¡Seguramente sí!, ¡nos pasa a todos alguna vez!.

Muchas veces vivimos con temor constante ¿lo habré hecho bien?, ¿me van a aprobar?, ¿podré hacerlo?, ¿y si pierdo el trabajo?, ¿y si repruebo?, ¿y si esto…. Y si aquello?. Un temor exacerbado por no alcanzar el éxito en la vida, ¿te ha sucedido esto?.

Muy a menudo le digo a Dios en oración que yo si creo en sus promesas, y me apropio y me aferro a ellas, creo firmemente que Dios es fiel aunque yo no le fuera fiel, esta es una de sus tantas promesas “Si fuéremos infieles, él permanece fiel; El no puede negarse a sí mismo.” (2 Timoteo 2:13) y por ello reconozco que cuando uno de sus hijos (como tu y como yo) no prosperamos en la vida es debido a que NO estamos haciendo lo correcto delante de Él, o sencillamente no seguimos sus instrucciones.
Quiero reflexionar contigo algunas instrucciones muy sencillas que muy probablemente no hacemos:
Deuteronomio 6
“ 6 Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón;
7 y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.
8 Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos;
9 y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.”

La instrucción es demasiado clara. A los cristianos se nos anima a leer, guardar, repetir la Palabra de Dios, siempre, sin embargo, ¿sabías tu que más del 70% de los cristianos, no han leído la Biblia completa?. Tu que lees, ¿has leído por lo menos una vez por completo?, ¿meditas en ella todos los días?.
Ahora bien, ¿Qué tiene que ver esto, con alcanzar el éxito o la prosperidad?, la respuesta está en:
Salmo 1
“1 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
2 Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.
3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.”
Esta porción de la Escritura muestra una gran promesa, afirma que “Todo lo que hagas va a prosperar”, siempre y cuando se cumplan ciertas condiciones.
Veamos el verso 1 “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado”, el cumplimiento de esta primera condición no es fácil.

Es muy probable que tu como yo, en algún o algunos momentos de tu vida anduviste en consejo de malos, en camino de pecadores o has sido escarnecedor, con lo cual pareciera ser que la falta de cumplimiento a esta condición te deja fuera de la bendición, sin embargo no es así, pues dice la Escritura en 2 Corintios 5:17 “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”, por lo tanto, en Cristo hemos sido renovados y no importa si en el pasado anduvimos en consejo de malos o en camino de pecadores o en silla de escarnecedores nos sentamos, todo eso fue cavado en la cruz y recibimos el perdón de Dios, fuimos hechos “nuevas criaturas”.

Pero, quizá tu como cristiano(a) después de tu conversión a Dios has pecado. Pues bien, también para ti hay promesa en 1 Juan 2: 1 “Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo”, así que si decides hoy cambiar tu vida, estas a tiempo, lo que difícilmente evitarás será pagar el precio pues “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará” (Gálatas 6:7), pero este es otro tema.
Bien, la misma Palabra de Dios, nos da respuestas claras, ahora veamos los versos 2 y 3 del Salmo 1:
“2 Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.
3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.”
Parafraseando esta porción nos dice que si nos gozamos en la Palabra de Dios y meditamos en ella de día y de noche, a toda hora la tenemos en la mente y la aplicamos a nuestra vida seremos prósperos, así como lo son los árboles que crecen en las riveras de los ríos, que siempre tienen agua y nutrientes que les permiten fructificar a tiempo y abundantemente y por si fuera poco TODO LO QUE HAGAS VA A PROSPERAR, es decir TENDRÁS EL ÉXITO DESEADO. Esto es promesa de Dios.

Es posible que alguna mujer piense que esta promesa está dirigida a los varones, lo cual no es así, sin embargo para quienes así lo crean, meditemos en Josué 1:8 “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.”. Una vez más la promesa reiterada de Dios en el mismo sentido donde la condicionante INDISPENSABLE es guardar y meditar en todo tiempo la Palabra de Dios.
Para que esta bendición sea tuya, es preciso que LEAS, MEDITES Y GUARDES la Palabra de Dios.
Te animo que no permitas pase un día más sin meditar por lo menos una hoja cada día de la Biblia. A partir de hoy, pon tu despertador 10 minutos antes de lo acostumbrado, en cuanto suene por la mañana, ora a Dios e inmediatamente lee la Biblia. Hazlo de forma sistemática, ordenadamente, inicia con un libro, puede ser Mateo, y comienza del capitulo 1:1 y así sucesivamente hasta terminar Apocalipsis e iniciar Génesis hasta Malaquías. Tu establece tu propio orden, prográmate para que a partir de hoy, no falte la Palabra en tu corazón y puedas meditar en ella todo el día, pues hay promesa de Dios para ti si lo haces como Él lo ha indicado en los versos que leímos.
Te vas a sorprender de todo el tesoro que esta a tu alcance en la Palabra de Dios, hay miles de promesas para ti hoy, ahí están esperando que accedas a ellas, esperando que despiertes de ese letargo y las descubras, son para ti, Dios es el mismo de ayer, hoy y por los siglos.

Dios en su amor y misericordia tiene todo para ti, sólo hay que tomarlo tal y como Él lo indica.
Y para quienes están pensando en su mente y corazón que hay cientos de miles de personas “exitosas” que no tienen el más mínimo temor ni respeto hacia Dios, lee los salmos 37 y 73 para que entiendas el precio de esa “prosperidad”.

Ocúpate de tu propia vida, donde tu relación correcta con Dios te será de bendición abundante.

“En tus mandamientos meditaré; Consideraré tus caminos. Me regocijaré en tus estatutos; No me olvidaré de tus palabras” (Salmos 119:15-16)

Dios te bendice.

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Marcos 12:31)
Que Dios te bendiga.
Un abrazo
Tu Amigo: Carlos Félix.

LLÁMENOS O ESCRÍBENOS.
“Haciendo un mundo más habitable”
E - Mail: alimentoparalamente@hotmail.com
E - Mail: alimentemoslamente@yahoo.com.mx
Visite: www.llevamossalud.blogspot.com
Visite: www.herbalife.com

TRES SEÑALES PARA TI

TRES SEÑALES PARA TI

Se cuenta que en determinado lugar del mundo, prácticamente en un acantilado muy peligroso, donde el barco que debe pasar por una bahía muy estrecha para llegar a su puerto, el timonel debe prestar muchísima atención, debe ser muy minucioso, precavido y estar con los ojos bien abiertos.

Cuando va a surcar por allí, de su atención, depende la vida de muchas personas. Para eso el capitán del barco debe aminorar la marcha, y observar detenidamente tres faros ubicados distantemente entre sí y que se ven desde una distancia lejana. Este buque para que pueda esquivar las peligrosas rocas, debe mantener un rumbo exacto, donde las tres luces deben estar perfectamente alineadas entre sí, o sea que desde lejos deben verse como una sola.

Si una se ve a la derecha, la otra a la izquierda, y la tercera casi al centro, va por mal camino, si el barco pasa.......se destrozará contra las rocas.

Asi debe ser en nuestra vida este alineamiento exacto, como las tres luces en la bahía, las cuales las vamos a llamar: "las tres señales seguras" en nuestro caminar diario con el señor.

Como PRIMERA SEÑAL:
Debemos tomar como Guía la Palabra de Dios.
¿Qué nos dice con respecto a determinada circunstancia que estamos atravesando en nuestra vida, o tomar una decisión?

La SEGUNDA SEÑAL, el espíritu:
¿Qué nos muestra el espíritu en nuestro interior?
¿Cómo nos sentimos?....inquietos?
¿No estamos tranquilos e inseguros?

Y la TERCERA SEÑAL:
Van a ser los acontecimientos que nos rodean, generalmente el señor nos habla por medio de las circunstancias que nos rodean.

Estas tres señales deben estar perfectamente en armonía entre sí, bien alineadas, que sean una sola cosa, como las luces en la bahía; si la Palabra no coincide con las circunstancias, o el Espíritu que mora en nosotros, nos hace sentir incómodos o inseguros y no está en armonía con las otras dos.....no tomemos la decisión que creemos es la correcta....no es el momento....no es el tiempo de Dios...debemos esperar.

Cuando la Palabra, el Espíritu, y las circunstancias están perfectamente alineados.... entonces hagamos lo que teníamos que realizar, en cualquier área de nuestra vida.

Si lo hacemos antes... puede ser frustrante, o en algunos casos fatal por no obedecer lo que el señor nos dice por medio de las Escrituras, su Espíritu que mora en nosotros, y las circunstancias que él nos pone en nuestro caminar diario.
Si somos hombres y mujeres de oración, él nos va a hablar a "nosotros", nadie puede decirnos lo que debemos hacer, ni siquiera un profeta o pastor.

El señor trata con cada uno de nosotros en forma individual, nunca hay dos testimonios iguales, pueden llegar a ser parecidos, pero jamás exactamente iguales, para el somos únicos, y no a todos los lleva por sus caminos de la misma manera. Cada cual, es especial para él.

Hagamos oídos sordos a los que nos dicen: "el Señor me mostró que debes hacer esto o aquello"...¡.mentiras!....es su carne la que habla, no el Espíritu, su deseo es el que habla, no la voluntad de Dios, ni siquiera el Espíritu Santo,... mucho menos.

También es verdad que cuando alguien se encuentra desesperado busca por todos lados una respuesta, pero esa respuesta te la va a dar el Señor a ti, personalmente a ti, a nadie mas. ¿ acaso no dicen las escrituras que el Espíritu que tenemos nos anhela celosamente, y que él nos va a guiar a la verdad, y que nos va a enseñar todas las cosas?..

Le vez pasada, una hermana escribió que estaba de novia (una hermana muy joven), y una profeta de su iglesia le dijo que el Señor le había mostrado que no era conveniente ése muchacho para ella, así que rompió con él, ....ahora con lágrimas, vio que cometió un error por hacer caso a una profeta.

Esta "profeta" me escribió, y me dijo que hacia pocos años que estaba convertida, y que cualquier cosa le indique su error, ya que era nueva en el camino del señor.

Así lo hice, y lo primero que le dije, es que dejen de decirle a esa hermana profecías o consejos, porque la están confundiendo mas, ya que uno le da un consejo, otro hermano le dice otro, el pastor le sugiere de otra manera, y ésta pobre hermana, no sabe para dónde agarrar.

Así pasa con cada uno de nosotros, podemos pedir un consejo, una guía, y eso está bien, para eso está el cuerpo, pero Dios después de tantas vueltas que pueda dar, va a tratar "personalmente" conmigo, yo, y solo yo, soy su hijo "problema", y solo él me lo solucionará....siempre y cuando me ponga dócilmente, y confiadamente en sus manos.

"Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él , y el hará" (sal.37:5)
"Estad. quietos, y conoced que yo soy Dios" (sal.45:10)
"guarda silencio ante Jehová, y espera en él" (sal.37:7)

Eso es lo que mas nos cuesta....esperar en él.....estar quietos.....guardar silencio.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere tiene su tiempo debajo del sol.....

Jesús Luís Retta
jesusluisretta@arnet.com.ar

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Marcos 12:31)
Que Dios te bendiga.
Un abrazo
Tu Amigo: Carlos Félix.

LLÁMENOS O ESCRÍBENOS.
“Haciendo un mundo más habitable”

E - Mail: alimentoparalamente@hotmail.com
E - Mail: alimentemoslamente@yahoo.com.mx
Visite: www.llevamossalud.blogspot.com
Visite: www.herbalife.com

HAY UN SOLO CAMINO: JESUS...!!!

Estimados lectores y usuarios, espero que en este video encuentres respuetas, a que camino debes seguir y que sea un medio de acercamiento a Jesús, y que sus enseñanzas calen hondo en tu corazón, para que las enseñes, las practiques y te llenen de paz, fe, esperanza y sobre todo Amor. Felicidades y Éxitos. Atte. Carlos Félix